¿Se puede todavía morir de amor? (Peut-on encore mourir d’amour?)

Ayer escuché una conferencia realizada en el Grand Palais sobre si aún se puede morir de amor en esta época. La conferencia fue realizada en 2015 en el marco del ciclo Amour 2.0 e intervinieron investigadores en sociología, filósofos y una realizadora cinematográfica. Aquí les dejo el link para las personas francófonas  interesadas: http://www.grandpalais.fr/fr/evenement/peut-encore-mourir-damour.



De lo dicho por los conferencistas, me quedó principalmente grabado:

  • El amor es como una droga. Existe una alta dependencia, ya sea a la persona o a las habitudes de la vida en pareja.
  •   A causa del romanticismo tenemos una idea de “amor = sufrimiento”. En los libros románticos las mujeres son siempre heroínas frágiles. Esto nos ha motivado a creer que si no hay sufrimiento, no hay amor.
  • El amor es un nuevo comienzo personal, es una evolución de sí mismo para adaptarse al otro y es un movimiento que se hace a dos.
  • El amor es sobretodo un sentimiento narcisista. Lo que complica la evolución de una pareja.

Y también algunos datos curiosos:

  • Normalmente es la mujer que termina una relación. El hombre se esquiva y la mujer termina por cansarse.
  • De dos a tres cuartos de los suicidios por amor son hombres. Esto se debe también a que las mujeres hacen más tentativas fallidas.
  • El amor es la primera causa de suicidio en personas de 25 – 30 años.
  • Dos tercios de los crímenes son pasionales.

Tal vez se pregunten que tiene que ver esto con los libros. Es justamente esa influencia del ideal romántico adquirido por los libros durante siglos y que aún tiene repercusiones en nuestra vida romántica, que me motivó a hacer una lista (de los libros que yo he leído) sobre esos amores trágicos de la literatura.


George Sand: Indiana, Ô mon George, ma belle maîtresse!

George Sand (1804 – 1876) ha estado un poco olvidada en la literatura, pero es esta nueva ola de feminismo que la ha traído a flote. Fue de las pocas mujeres de su época, quizás la única, que fue capaz de vivir de su pluma; fue admirada por grandes escritores de la talla de Víctor Hugo, formó parte de la comuna de Paris y de otros círculos de intelectuales dónde ella era la única mujer. Se caracterizó principalmente por su vida amorosa abierta y fue éste el feminismo al que ella pretendía, la igualdad en el amor. Es por eso que en su primera novela Indiana, escribió sobre su vida de casada durante la cual sufrió violencia física y psicológica, para buscar el amor en alguien más. ¿Qué tiene que ver con el tema de hoy? Pues es justo este nuevo amor que se vuelve una obsesión, que la lastima y la lleva hasta la muerte (¿o no?… tienen que descubrirlo al leer el libro). Creo que cuando pienso en sufrir por el amor el primer nombre que se me viene a la cabeza es Indiana, porque sufrí, me enojé, lloré y la detesté.
Cuando terminé este libro estaba consternada porque no entendía como George Sand, icono del amor libre, había podido escribir eso. Lo peor fue cuando leí Ô mon George, ma belle maîtrese! Este es un librito que recolecta las cartas entre Alfred de Musset (gran poeta francés) y George Sand durante un periodo de separación de su relación. En él se conoce el tipo de relación entre de Musset y Sand, con una George Sand que buscaba seguir adelante después de su separación (culpa de Musset, por cierto) y un Alfred de Musset chantajista y manipulador.  Alfred de Musset le enviaba letras prometiéndole su amistad para luego dejarla porque no podía continuar con una amistad, cuando la amaba tanto (si, si como no). Obligando a George Sand a sentirse culpable y regresar con él, quizás por amor y no por culpabilidad como yo lo insinuó. El fin es que regresan, por un corto tiempo, después él la deja y ella cae en una depresión enorme, se corta el pelo y comienza a vestirse como hombre. 


Aunque estos dos libros de George Sand me dejan un tanto decepcionada en cuanto al final de la historia, yo que soy una optimista declarada en el amor, reconozco que están magníficamente escritos, son historias que duelen y no te dejan indiferentes. Por eso seguiré leyendo a George Sand, sin embargo, Alfred de Musset está rayado de mi lista… simplemente lo aborrezco.

¡Huy! Creo que me he alargado mucho, el resto de libros lo dejaré para otra entrada para no hacerla tan cansada.
Mientras tanto nos seguimos leyendo y cuéntenme ¿creen que aún se pueda morir de amor?

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