miércoles, 23 de noviembre de 2016

Paris es una fiesta

Paris est une fête (Paris es una fiesta)
Ernest Hemingway
Folio
ISBN 978-2-07-043744-3
345 pp

Hace mucho que no escribía en el blog, no  porque haya dejado de leer, sino porque no estaba motivada. Primero porque leí dos libros que me dieron mucho que pensar y no sabía cómo plasmar todas esas ideas, pues mi cabeza era una revolución. Así que decidí darme tiempo para madurar mis ideas, seguramente un día les hablaré de estos libros. Después porque leí un libro que terminé a tirones, aprendí mucho sobre Japón, pero no me dejo motivada para escribir.
Y así llegamos a hoy y a este libro, Paris es una fiesta. Creo que hay escritores que lo hacen tan bien que llegas a soñar que puedes hacer como ellos, eso es lo que hizo Hemingway conmigo y aquí estoy de regreso.
Nunca había leído a Hemingway y quizás nunca lo hubiera hecho si los atentados del 13 de noviembre 2015 no hubieran tenido lugar. Pues al igual que en los atentados de Charlie Hebdo, la gente sintió la necesidad de reconfortarse para poder seguir adelante; las personas que leen no me dejarán mentir, no hay mejor forma de hacerlo que con un libro.  Es así que Paris es una fiesta resurgió y se vendió como pan caliente. Y es hoy, a un año de los atentados, que decidí recordar este horrible hecho leyendo un himno a la ciudad luz. Pues Hemingway declara su amor a Paris con este libro [1].


Para muchos Paris es la Torre Eiffel y los Campos Elíseos, pero para los parisinos Paris es mucho más que eso. Paris es principalmente los cafés y sus terrazas, los conciertos, los jardines y esa vida de artista bohemio que ha marcado historia en Paris. Y es justamente ese estilo de vida que, por un lado, fue atacado el 13 de noviembre y por otro fue admirado Hemingway.
En Paris es una fiesta, Hemingway nos relata sus memorias en Paris durante los años veinte. Esa época, justo después de la Primera Guerra Mundial, que dio origen a la “generación perdida”. Y es tomado de la mano de Hemingwey que el lector se pasea por Paris rive gauche, se pasan horas discutiendo en alguna terraza cercana a Montparnasse y se conoce a una generación de escritores americanos que pasaron por Paris e hicieron historia en la literatura [2]. 



Y es con la frase final de Hemingway que me despido, porque es cierto que vivir en Paris te deja marcado de por vida.

“París no se acaba nunca, y el recuerdo de cada persona que ha vivido allí es distinto del recuerdo de cualquier otra. Siempre hemos vuelto, estuviéramos donde estuviéramos, y sin importarnos lo trabajoso o lo fácil que fuera llegar allí. París siempre valía la pena, y uno recibía siempre algo a trueque de lo que allí dejaba. Yo he hablado de París según era en los primeros tiempos, cuando éramos muy pobres y muy felices”

PS. Les dejo el PDF del libro (no sé si sea legal… pero ahí está).

Imágenes:



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Hasta no verte Jesús mío

Elena Poniatowska
Ediciones Era
ISBN 978-607-445-346-1
408 pp

Las conversaciones telefónicas con mi madre seguido giran entorno lo que ella ha visto en el cine y lo que yo voy leyendo. Creo que para ella como para mí, el cine y la literatura son una forma de vivir y aprender. Así que ella me hizo remarcar que casi no leo escritores mexicanos diciéndome –a ver si un día te interesas más a tu historia y tu cultura, porque es muy bonito saber de otros países pero hay que comenzar sabiendo de dónde vienes- quizás no fueron sus palabras exactas, pero eso me quiso decir.
Y la verdad es que tiene razón. Entonces me di a la tarea de buscar escritores mexicanos, y claro que di con Elena Poniatowska. Para mi ella era más que nada una persona muy comprometida con la política, con ideas de izquierda y por lo tanto amiga de AMLO. Pero como escritora no sabía mucho. Escogí Hasta no verte Jesús mío porque la primicia era contar la historia de México en voces de las mujeres que despertaron con la Revolución Mexicana. Y fue precisamente esto lo que me llamó la atención, poner a la mujer como personaje principal en una parte de la historia mexicana que parece tan varonil.
La historia es contada en primera persona por Jesusa Palancares. Es como si en un día de aires te sentaras en la plaza del pueblo (Pozos, Gto. en mi caso) y comenzaras a platicar con la viejita en rebosada y solitaria. Ella al sentirse por una vez escuchada te cuenta su vida, su historia. Así te paseas por los pueblos y las playas mexicanas durante su infancia, te casas a fuerza con un revolucionario y terminas de soldadera; conoces a Zapata, Carranza, Obregón, Huerta, hasta llegar a la guerra de los cristeros. Y cuando México parece “dirigirse hacia el progreso” terminas de obrera, lavandera, sirvienta (aunque este término nunca me ha gustado) y por qué no, también te da por la bebida y la fiesta. Todo esto hasta que llegas a envejecer y sentirte solo, porque en realidad solo Dios está contigo.
Es un libro que disfruté mucho al principio, aunque reconozco que tuve que leer Wikipedia para acordarme de la historia de México y darle sentido a todo esto. Sin embargo, hay una parte mística que la autora quiso darle con “la obra espiritual” que no me convenció. Sé que los mexicanos somos muy dados a creencias y religiones, pero en este caso más bien parecería una especie de secta que no le encontré el interés a escribir sobre eso. Eso hizo que por momentos el libro me desesperara, pero bueno, el final me volvió a ganar y quedé con una gran sonrisa en la boca.
Durante todo el libro tuve el olor de una carne asada (con todo lo que conlleva, frijoles, tortillas y una salsa bien molcajeteada… hasta se me sigue haciendo agua la boca) en la nariz. Creo que cada vez que vea el libro voy a pensar en comida mexicana. Y no solo es el olor de la comida que se queda impregnado, también los colores de México y la voz de los mexicanos. Quizás mucha gente no le vean sentido a eso, pero cuando vives lejos es maravilloso.
Después de todo, mi mamá tiene razón, tengo que leer más literatura de México y América Latina en general.

Nos seguimos leyendo

PS. Agradezco a mi cuñada quién me hizo el mejor de los regalos, libros.  

miércoles, 7 de septiembre de 2016

La alegría de vivir

La alegría de vivir (La joie de vivre )
Émile Zola
Le livre de Poche
ISBN: 978-2-25-308213-2
508 pp

La elección del libro que leería en este momento era muy importante, pues se trataría del libro número 100 y  accesoriamente aquél con el completaría mi reto de goodreads del 2016. Si se dieron vuelta por mi última entrada habrán notado que fue gracias Germinal que amé la lectura. Entonces para festejarlo solo podría hacerlo con mi viejo amigo, Emile Zola.
Creo que Emile Zola no es muy conocido (quizás fuera de Francia), pero digamos que es contemporáneo de Hugo, Flaubert, Maupassant; gran amigo de Paul Cézanne y admirador de Balzac. Tan es así que Balzac, con su Comedia Humana, lo inspiró a escribir la saga de Rougon-Macquart con la excepción que Balzac seguía el movimiento del realismo y Zola del naturalismo. La serie Rougon-Macquart cuenta la historia de cinco generaciones de esta familia, algo así como Cien años de Soledad o La casa de los Espíritus. Solo que aquí no importa el contexto mágico de Latinoamérica sino más bien la influencia del medio sobre el hombre y los rasgos hereditarios de la familia. Lo que quiere decir que Zola daba mucha importancia a las teorías científicas de la época. En fin, la serie está formada por 20 libros de los cuales creo que el más conocido en habla hispana es Nana. Yo solo he leído 8 y uno de mis objetivos es terminar los 20 antes de morir.

Arbol genealógico Rougon-Macquart

Dejando a un lado las introducciones, voy a hablarles del libro que nos trae aquí, La joie de vivre o La alegría de vivir en español. Este capítulo cuenta la historia Pauline, una niña que al quedar huérfana (y rica) va a vivir en casa de sus tíos. Pauline como el titulo lo indica tiene la alegría de vivir y siempre trata de complacer a todos. Tan es así que sus tíos terminan despojándola de su dinero, pero ella continua a  sonreír solo pensando en el matrimonio que su tía le prometió con su primo Lazare. Lazare es todo lo contrario de Pauline, vive en completo estrés, con un terror cotidiano a la muerte, no es estable y se acaba el dinero de Pauline en sueños guajiros. Todo esto teniendo como marco a Normandía, región de Francia que se caracteriza por sus grandes corrientes marinas, el viento y los cabos.

Telefilm La joie de vivre de 2011

Tal vez esto haría creer que es una historia de amor, pero no, La joie de vivre es un fresco de las cualidades y defectos del ser humano. Porque Zola sabe crear personajes, todos están bien estudiados y fundamentados. No improvisa. Por ahí he leído que nadie sabe escribir como Victor Hugo, yo aún no leo nada de él, pero yo podría decir que nadie sabe crear personajes como Zola. 

Vincent van Gogh (Dutch, Zundert 1853–1890 Auvers-sur-Oise)

Tengo que aclarar que los libros de Zola son muy duros y deprimentes, así que la gente que busque novelas rosas esto no es para ellos. Aunque la joie de vivre es uno de los más tranquilos que he leído y aun así me encantó (reconozco que lo que más amo de Zola son sus historias horribles llenas de lo peor del ser humano, como en l’Assomoir). 
Yo quisiera que todo mundo conociera a Emile Zola, por lo que escribió, por sus ideas políticas, por lo que marcó en la historia de Francia, por él. Porque yo soy y seré su gran fan, porque cada vez que termino uno de sus libros tengo ganas de reír y llorar, de escribir y de leer mucho, mucho más. Porque hay cientos de miles de historias igual de extraordinarias esperándonos en cualquier biblioteca.

No le tengan miedo a los clásicos y nos seguimos leyendo.

 Photos:
http://livroscope.blogspot.fr/2013/07/les-rougon-macquart-12-la-joie-de-vivre.html
http://www.metmuseum.org/art/collection/search/436530
 



martes, 30 de agosto de 2016

25 cosas de mí como lector

Habitualmente les escribo sobre mis experiencias con los libros, pero esta vez no es así. Hoy les traigo algo mas banal y quizás entretenido…  25 cosas de mí como lector.

1. En realidad empecé a leer asiduamente hace tan solo 9 años. 
2. Germinal de Emile Zola fue “EL” libro que me mostró lo maravilloso que es leer.
3. Nunca quise leer Harry Potter porque los juzgaba literatura para niños, es decir, un poco tonta. ¡Ahora soy fan!
4. Cien años de soledad lo he leído dos veces y la primera vez no lo entendí.
5. He intentado leer dos veces Rayuela.
6. No leo libros de lo que llamarían “joven-adulto”, pero me encanta ver sus adaptaciones al cine.
7. Me molesta que la gente diga que leyó en la Búsqueda del tiempo perdido, sin ni siquiera saber que son 7 libros.
8. Solo compro libros de bolsillo, lo importante está al interior.
9. Estoy enamorada de Mr Rochester.
10. Me encantan los libros llenos de problemas existenciales o que describen lo más horrible de la sociedad.
11. Nunca he leído un libro de terror, quizás nunca lo haga.
12. Nuestra biblioteca tiene 230 libros y solo hemos leído la mitad.
13. Me encantan las escritoras inglesas.
14. No, yo no huelo los libros. No me parece que tengan un olor excepcional.
15. Odio que Mr J lea un libro de mi lista antes que yo. 
16. Yo no presto libros.
17. Emile Zola es el autor que he leído más. 
18. Le tengo miedo a Víctor Hugo y Cervantes. 
19. El principito no me pareció tan fabuloso. 
20. Bella del señor es el libro que más me ha hecho llorar.  
21. El libro que más me ha sorprendido es El maestro y Margarita. 
22. Nunca he reído tanto como con el diario de Bridget Jones. 
23. No tengo un personaje femenino ícono.   
24. La mayoría de las discusiones en la casa giran en torno a la lectura. 
25. Tengo miedo de morir sin terminar todos los libros de mi lista.

Y ustedes, ¿cuáles son sus secretillos de lectores? 

Nos seguimos leyendo





viernes, 26 de agosto de 2016

Tratado sobre la tolerancia

Tratado sobre la tolerancia (Traité sur la Tolérance)

Voltaire
Folio
ISBN 978-2-07-046833-1
143 pp.

Hay libros que son historia por ellos mismos. Por lo que significaron en su época, por cómo transcurrieron el tiempo y por cómo el presente los aclama para darle sentido a la actualidad. Este es el caso de Tratado sobre la tolerancia de Voltaire.
Antes que nada quisiera platicarles cómo llegué a éste libro. Es conocimiento de todos que en enero del año 2015 hubo una serie de atentados en Paris, también muchos han de saber o imaginarse que ese suceso marcó el espíritu de los franceses, los ha obligado a evolucionar en sus pensamientos, y quizás hasta retroceder en algunos casos.
Situando un poco el contexto, los franceses son personas que creen en una sociedad laica, la defienden a capa y espada, y están muy orgullosos de lo que se ha logrado en esta materia. Pues judíos, musulmanes, católicos, protestantes, ateos, de todos los colores y razas, han logrado vivir en “harmonía” durante mucho tiempo. Porque eso también es Francia, un país multicultural que ha construido su presente en los brazos de migrantes; ha sabido acogerlos y darles oportunidades, para muestra un botón, yo. Pidiendo a cambio solo respeto a los valores de la República, la laicidad entre ellos. Por eso, los actos terroristas cometidos contra la libertad de expresión en nombre de una religión quedaron fuera de la razón para muchos franceses. La única respuesta que tuvimos a esta barbarie fue salir a la calle para protestar, para unirnos como país, nuestras armas un lápiz y un libro en mano, el tratado sobre la tolerancia.


En 1762 un hombre es condenado, Calas, por el asesinato de su hijo. Su hijo, Jean Calas, era abogado y para poder trabajar como tal le hacía falta un certificado que mostrara que era católico. La familia Calas era protestante, por lo que Jean intenta convertirse al catolicismo. Su padre al saberlo decide matarlo, o al menos esa es la versión que la justicia de Toulouse dio.  El padre es condenado a torturas horribles hasta que admita su crimen, pero prefirió morir antes de hacerlo. La sociedad, altamente católica, no quedó conforme con esto y decidió ensañarse con el resto de la familia hasta despojarla de todo. Voltaire convencido de la inocencia de Calas escribe este tratado en 1763 para darle justicia. Así, Voltaire nos hace un viaje de la tolerancia a través de los tiempos, para mostrarnos que si hay una religión intolerante ha sido la católica.
La verdad es que no podría darles una crítica de tal libro, no me atrevería ni a pensarlo. Pues es un libro que te abre los ojos a muchas cosas, sobre todo cuando eres católico; un libro donde aprendes algo con cada página y terminas con la cabeza perturbada por lo que acabas de leer. Desgraciadamente yo no logré apropiarme del texto, no podría hacerles una disertación sobre él. Creo que aún me falta mucho por leer para que mis neuronas se vuelvan independientes y sean capaces de realizar juicios de valor por ellas mismas. Sin embargo puedo decirles que después de haberlo leído me sentí menos tonta con respecto a mi religión y la historia de Francia.   
Porque después de todo, creo que el sueño de Voltaire de una sociedad laica, donde lo que importa es el individuo y no la religión se había logrado. Al menos eso creíamos antes de enero del 2015, ya que a partir de ese momento hay muchos conflictos de religiones, otros atentados han ocurrido,  nos hemos vuelto menos tolerantes y ahora asuntos como el burkini son tratados como problemas de orden nacional. Pero esa es otra historia.
En la nueva edición que salió para después de los atentados hay una entrevista realizada a Philippe Sollers por Le Monde (periódico de referencia en Francia) que se titulaba “Aquí hace falta Voltaire”. Él termina su entrevista diciendo que la única forma de resistir a la mundialización y otras ideas devotas y fanáticas es leyendo. Hay que ejercitar el musculo del espíritu, leyendo, pensando… pero con conciencia.
 Yo los incito fuertemente a leer Voltaire. Sé que su nombre puede dar miedo, pero en realidad es muy fácil de leer, está tan bien escrito, con una cierta ironía y cinismo que fascinan. Además van a obtener mucho de cualquiera de sus libros.




jueves, 25 de agosto de 2016

El mayor Pettigrew se enamora

El mayor Pettigrew se enamora (La dernière conquête du major Pettigrew)
Helen Simonson
10/18
ISBN 978-2-264-0584-3
539 pp.

Las personas que visitan este blog de vez en cuando saben que soy fan de la literatura inglesa. Esto se debe a ese ambiente tan peculiar, tan inglés (So British), que me capturó con Jane Austen, Charles Dickens, las hermanas Brontë, Virginia Wolf y hasta con escritores contemporáneos como J.K. Rowling. Y es gracias a todos ellos que he aprendido a idolatrar un país del que solo conozco Londres como turista. A esperar cada cumpleaños o Navidad que Mr J me ofrezca un juego de tenedorcitos o cucharitas para la hora del té.  A apreciar el té como bebida milenaria y hasta adorar los vestidos con estampados de flores tan pasados de moda.
Por si se lo preguntaban aún sigo en la espera de mis tenedores, pero este año recibí un libro que prometía hacerme viajar por Inglaterra, saboreando cada página con cucharadas de mermelada, panecillos y té.  Este libro fue una recomendación de la librera de la Fnac (la misma que dijo que si me gustaba Jane Austen, me encantaría Al sur de la frontera, al oeste del sol de Murakami). Así que después de haber leído Lolita decidí continuar con algo más ligero. 

El mayor Pettigrew se enamora cuenta la historia de un militar inglés retirado y viudo que se enamora de la dueña de la tienda de víveres, una señora de Paquistán. El resumen del libro promete (una vez más) una crítica a una sociedad que se dice “abierta” pero que está llena de prejuicios cuando una relación de este tipo se lleva a cabo entre sus miembros. Sin embargo este libro se queda solo en promesas.
Los personajes están muy mal construidos y contrario a lo que pretendía la escritora, me lo imagino, cada uno es de ellos está representado solo por estereotipos un tanto racistas. La historia es muy mala y todo gira alrededor de un par de fusiles, ¡sí un par de fusiles! El libro tiene más de 500 páginas y en la mayoría de ellas no pasa nada, pareciera que solo rellenaron el libro con tazas de té (porque de que había té… había, hasta llegar al punto de hartar). Peor aún, el final parece salido de una mala película de acción/amor. Como diríamos en México, simplemente sacado de la manga.
Me costó mucho leer este libro, cada vez que comenzaba a hacerlo mi cabeza se perdía o empezaba a cabecear. Y durante los momentos lúcidos solo pasaba corajes y luchaba conmigo misma para no abandonarlo. Creo que hay libros sin pretensiones que cumplen con su objetivo, como La sombra del viento, que divierten y te mantienen atados a ellos. Pero éste es uno que al menos yo no recomendaría.


Nos seguimos leyendo

Nota mental. Nunca más escuchar a las libreras de la Fnac.


viernes, 15 de julio de 2016

Lolita

Lolita
Vladimir Nabokov
Folio
ISBN 978-2-07-041208-2
532 pp

Hay libros que cautivan desde su primera frase y éste es uno de ellos. Pues como bien lo dice un booktuber que me encanta, Fernando Fuentes Pinzón, Lolita es un poema hecho verso.

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.”




Lolita relata la historia de un hombre en la cuarentena, Humber Humbert, enamorado de una niña de 12 años, Lolita. Creo que con esta primicia muchos no querrán leerlo, pero puedo asegurarles que es un libro fantástico que forma parte de esos libros que tienes que leer antes de morir. Porque después de todo es una historia de amor, llena de pasión, engaños y hasta misterio. Todo esto llevado por la fantástica pluma de Vladimir Nabokov. 

El libro comienza como una letra de Humbert Humbert hacia los miembros de un jurado y poco a poco evoluciona para dar lugar a un libro de sus memorias. Así que pasas de juzgarlo, a ser cómplice y hasta sentir simpatía por él.  Lo más extraño de todo es que en ningún momento sentí desagrado por lo que pasaba en el libro, hasta que salía de él y me decía con la cabeza más fría -¿qué estoy leyendo?-. Pero la historia esta tan bien llevada que llegué a justificar a Humbert Humbert y culpabilizar a Lolita, lo cual no está bien, por ello me sentí en conflicto con la diferencia del bien y el mal.

Por ejemplo al leer Je t’aimais. J’étais un monstre pentapode, mais je t’aimais. J’étais méprisable et brutal, et plein de turpitude, j’étais tout cela, mais je t’aimais, je t’aimais ! Solo quieres llorar al lado de Humbert Humbert, pero después termina diciendo Et il y avait des jours où je savais ce que tu ressentais et c’était pour moi un supplice infernal, mon enfant. Petite Lolita, brave Dolly Schiller… que recuerdas que era tan solo una niña.

En la edición que tengo (Folio) al final viene una sección que se llama “A propósito de un libro llamado Lolita” escrito por Nabokov. Dónde él explica el origen de la obra, su publicación y cómo fue recibida. Por extraño que parezca los americanos estaban decepcionados de no encontrar un verdadero libro erótico. Algunos criticaban su forma de describir la América profunda. Otros atribuían un golpe de suerte a este libro, es decir, como un escritor de un solo libro o como un libro en honor a “romain sentimental” francés. A lo que Nabokov se justifica diciendo que sus libros anteriores (en ruso) tienen el mismo ambiente y tipo de personajes. Entonces, la promesa de encontrar otros libros tan maravillosos como éste me motivan a seguir leyendo de Nabokov.

Aquí les dejo algunos videos que les pueden interesar. El primero es visto desde un punto de vista del lector X (como yo); en el segundo hay un análisis más profundo de los personajes, pero si piensan leer el libro no se los recomiendo porque está lleno de spoilers;  el tercero habla sobre el conflicto entra Nabokov y Kubrick por la adaptación del libro a la pantalla grande.






Nos seguimos leyendo.

martes, 28 de junio de 2016

Vida del señor Molière

Vida del señor Molière (Le roman de monsieur Molière)
Mikhaïl Boulgakov
Folio
ISBN 978-2-07-038595-9
284 pp.

Imaginen que tienen el lujo de escribir una biografía de su héroe favorito ¿de quién sería? Ahora, piensen que lo pueden escribir bajo la pluma de cualquier escritor ¿a quién elegirían? Bajo esta premisa, pensar en una biografía de Jean-Baptiste Poquelin (alias Molière) escrita por uno de los grandes de la literatura, Mikhaïl Boulgakov, no puede más que ocasionar que se haga agua el cerebro. En todo caso, a mí no me hizo falta más para motivarme a leer este libro.


Aunque quizás no fue el hecho de conocer la vida de Molière que me atrajo más, sino pensar en Boulgakov contándomela en forma de novela. Pues para quien no lo sepa Boulgakov es el autor de uno de mis libros favoritos de todos los tiempos El maestro y Margarita, y para quienes lo hayan leído, saben que Boulgakov tiene una narrativa maravillosa que te atrapa desde el primer momento haciéndote viajar por mundos maravillosos. Así te encuentras desde las primeras páginas a un narrador, que yo más bien consideraría fan, contándote la vida de uno de los grandes del teatro de una forma cómica, teatral y apasionada. Pues al final yo también me sentí fan de Molière, aunque nunca haya leído algo de él, pero con la certeza de que lo haré.

Bueno, creo que hasta ahora solo me he declarado del club fan de Boulgakov, pero ¿qué hay de Molière? Molière o Jean-Baptiste Poquelin nació en el seno de una familia de tapiceros del rey en el año 1622. En aquéllos tiempos eso lo convertía en heredero del negocio familiar y por lo tanto su futuro estaba arreglado. Pero nuestro querido Jean-Baptiste decidió que él quería algo más, que sería alguien más,  y decide continuar sus estudios. Jean-Baptiste siempre presentó un amor por el teatro, gracias a su abuelo materno, así que en su primera oportunidad se une a una tropa de teatro para el horror de su padre. Molière conoció la desgracia de los artistas sin fama durante mucho tiempo, en un principio pues siempre intentaba hacer teatro dramático (principalmente Corneille) y después porque le costó adaptarse a las demandas del teatro cómico. Poco a poco alcanzó el éxito, para convertirse en el gran autor que nosotros conocemos ahora, en una parte por su talento y en otra por los favores del rey Luis XIV quien nombra su compañía, compañía del rey. Claro que yo cuento en forma resumida la vida de Molière, pero los incito fuertemente a buscar más sobre él, ya sea con Boulgakov o simplemente Wikipedia. Siempre he pensado que un buen autor, antes que nada tiene que haber vivido,  eso lo comprobamos con Molière y con Boulgakov que también tuvo una vida de novela.
Normalmente los b(v)logs intentan no dar spoilers del libro, pero en el caso de una biografía creo que no tiene sentido. Con esa justificación me permito contarles el final. Molière sufría de hipocondría, aborrecía a los médicos (que en esa época no eran la octava maravilla) y temía a la muerte. En sus últimos días, cuando la enfermedad lo achacaba más, escribió El enfermo imaginario dónde denunciaba principalmente el trato de los médicos hacia los pacientes. Como todas la obras de Molière esto causó indignación y revueltos en la sociedad parisina, principalmente en el gremio de médicos. Así que al final de su enfermedad, aquélla que lo llevó a la tumba en 1673, se negaron a asistirlo dejándolo morir. Peor aún, la iglesia se negaba a enterrarlo bajo el rito cristiano pues la carrera de comediante era mal vista por ella. Hasta que el rey interfirió por él y fue enterrado en la fosa de los niños muertos antes de ser bautizados y los suicidados, los “apestados” por así decirlo. Durante la revolución francesa, comisarios buscaron el cuerpo de Molière para depositarlo en un mausoleo adecuado sin jamás saber si el cuerpo que se llevaron era el correcto. Aquí me despido con el final escrito por Boulgakov.




Le voilà! Il est là, le comédien royal, avec des nœuds de ruban de bronze à ses souliers ! Et moi, qui n’ai jamais eu l’occasion de le voir, je le salue et lui dis adieu.







 
¡Adiós Sr. Molière, adiós Sr. Boulgakov!
En la búsqueda del tiempo perdido, o solo perdiendo el tiempo. Enamorada de los libros y los sueños que nos hacen vivir.

2017 Reading Challenge

2017 Reading Challenge
Ana has read 19 books toward her goal of 30 books.
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